Adicto
Llevo todo el día sin fumar hachís y tengo un mono de la hostia.
Los tresillos mágicos
La prueba más clara de que la Paca había sido una niña bien estaba en el tresillo del salón.
Seísmos
Venezuela y Colombia han vuelto a temblar.
Viene Chemi al Ventorrillo
Hoy, hacia las dos, viene Chemi a comer al Ventorrillo. No sé todavía si comeremos en casa o fuera. Todo depende de Elías y de que pueda prepararnos un pato marroquino.
El infierno del fentanilo
La crisis del fentanilo ha transformado algunos barrios de San Francisco. Las imágenes muestran a personas inmóviles, dobladas sobre sí mismas o tendidas en las aceras. Sin embargo, detrás de cada una existe una historia que no puede reducirse a esa escena.
Julia Cabanillas
Cuando Julia era pequeña, la llevaba en su cochecito a pasear por el paseo marítimo. Yo tenía problemas de movilidad y aquellas caminatas también formaban parte de mi ejercicio diario.
El artículo de Ilias
—Verás, Ilias, el artículo es la palabra que acompaña al nombre. Puede ser masculino o femenino, singular o plural.
Rescate
Eva tenía treinta años cuando la conocí. Había empezado a consumir drogas a los catorce y, con el tiempo, desarrolló una adicción a distintas sustancias. También sufría episodios psicóticos.
Ilias se instala en casa
Un hermano de Hicham se ha instalado en casa. Se llama Ilias y, como todos los Azlou, es listo y simpático.
Ilias en casa
Otro Azlou en casa.
Leopoldo es poeta
Pendiente de futuras ediciones.
Terapeutas: cuidadores del alma
Últimos coletazos de Terapeutas: cuidadores del alma.
Ilias y los verbos
—Cuando empecé a dar clases de español contigo, me di cuenta de que lo más importante eran los verbos: presente, pasado y futuro —me dijo Hicham.
Ilias en casa
Ilias, hermano de Hicham, Oussama y Miloud, se quedará a vivir en casa.
Lirismo
Cuando las fuerzas se agotan.Cuando la poesía reclama su lugar.Cuando el sueño se confunde con la alegría.
Pa qué me llamas, niña
Barcelona o Zaragoza.
La pozas de Becerril
Celebrábamos el séptimo cumpleaños de la Marri Paqui, la Paca, que años después sería madre de leopoldo.
Nació Santi
Ana estaba embarazada de ocho meses cuando empezó a sangrar.
Seintun (aceitunas)
Seitun, touma, basla, btata.
Picaron a Turia
Turia llegó con unas erupciones en el antebrazo.
No hay contenidos
No hay contenidos.
Final de mundial contra Argentina
Dentro de media hora empieza la final del Mundial.
Barcelona- Lore
Estoy deseando volver a Barcelona.
Impuesto de donaciones
Impuesto de donaciones o la burocracia del afecto...
Ya vuelve. Notas
Acochinao con la piragua
—Rugby, boxeo, alpinismo… Pero con la piragua te has acochinao —me dijo mi amigo José, el taxista.
Luz
Luz
Poesía, poesía
Poesía, poesía
Paca, me destrozas
Paca, me destrozas.
Con tu foto debajo de la almohada
Con tu foto debajo de la almohada
Una forma de trabajar con libros
Una forma de trabajar con libros
Con la camisa por fuera
Con la camisa por fuera
¡Qué bien habla la Lore!
Después de los ejercicios orales en clase de Historia, el acuerdo era unánime:
Los casinos de las dos Pontevedras y José el taxista
Los casinos de las dos Pontevedras. Y José, el taxista
Burocracia o poesía
Gestiones.
Notarios, tomates y poesía
Espero no tener que cagar en el monte.
Alekos poesía: un hombre
En Florencia, en 1930, nació Oriana Fallaci.
Sofá o vida
Estoy esperando a que me llame José el taxista para ir a comprar un sofá.
Charlie Parker sangraba el alma
Charlie Parker no tocaba.
Fui hasta heroinómano
Miguel come conmigo en el comedor social de Boandanza.
Lore, fin
«Los mares oscuros...».
Tomatito
Tomatito.
De A Coruña a Santa Comba: cómo casi convencí a mi editora de mudarse a Galicia
Miguel descubre Galicia.
Resaca de herencia
Ayer fue uno de esos días en los que uno firma tantos papeles que acaba sospechando que ha vendido un riñón sin darse cuenta. Notarios. Banqueros. Abogados. Transferencias. Fondos de inversión. Herencias. Todo junto. Al llegar a casa me senté en el sofá con el hachís reglamentario de Hicham y me dispuse a contemplar los acontecimientos con la distancia que da el cansancio. Porque la jornada había comenzado con una pequeña sacudida emocional. Yo seguía empeñado en la idea de la casona de Santa Comba para Patxi y la ONG Senvalos. Y necesitaba a Javierito. O eso creía. Le escribí. Le pregunté cuándo podría acompañarme. Y la respuesta fue larga. Muy larga. De esas respuestas que empiezan hablando de calendarios y terminan hablando de sentimientos. La leí varias veces. Y comprendí algo. Mi hermano no estaba enfadado. Estaba cansado. Que no es lo mismo. Las herencias tienen la mala costumbre de remover cosas antiguas. Lealtades. Expectativas. Malentendidos. Y a veces uno descubre que quienes más nos quieren también necesitan descansar de nosotros. No es agradable. Pero es humano. Al final creo que nos entendimos. O al menos empezamos a hacerlo. Y eso ya es bastante. La otra gran noticia del día fueron los cincuenta mil euros. Durante años soñé con cantidades mucho menores. La devolución de Hacienda cuando trabajaba en La Voz de Galicia. Un artículo pagado. Una colaboración. Ahora la cifra es otra. Y, sin embargo, sigo sintiéndome igual de despistado. El viernes entregaré veinte mil euros a Hicham. Pagaré las deudas pendientes con Santi y con la Lore. Y reservaré algo para viajar a Barcelona. Tengo ganas de conocer la ciudad con calma. Y de ver a Julia. La banca, por su parte, también hizo su trabajo. Me ofrecieron un producto financiero tan maravilloso que parecía escrito por un poeta. Tú les das el dinero. Ellos te prometen tranquilidad eterna. Y todos felices. Por suerte, Javierito intervino a tiempo. —Lee la letra pequeña. Es uno de esos consejos que sirven para las inversiones y para la vida. Ahora la casa está en silencio. Las firmas están hechas. Los abogados descansan. Los notarios también. Y yo me permito un lujo extraordinario. No pensar en la herencia hasta mañana. leopoldo
El diluvio del notario
Ayer acudimos al notario.
Terapeutas: Rescatadores de almas
Estoy escribiendo un libro sobre los terapeutas de ADACECO.
La pérdida
La vida quita.