Bienvenido al Rincón Literario de leopoldo
Los Hijos del Olvido: La verdad cruda de los olvidados, escrita con sangre, humo y rabia.
Sumérgete en el abismo de la realidad sin filtros.
Aquí no hay poesía bonita ni finales felices. Esto no es literatura para almas delicadas ni para quienes buscan consuelo en palabras dulces. Esto es la verdad cruda, marginal y feroz, escupida sin piedad sobre el asfalto de la vida real. Aquí, donde la sociedad voltea la mirada y finge que no existe el dolor, nacen las historias de los olvidados, los caídos y los que nunca tuvieron redención.
Soy la voz que emerge del humo espeso en las noches de frío, donde las putas cuentan sus secretos y los presos tatuan su desconsuelo en la piel. Soy la voz del inmigrante que llegó buscando una vida digna y se topó con la indiferencia y el desprecio. Soy el grito de los marginados que sobreviven en el fango de una sociedad que los rechaza.
Soy el eco de los que nadie escucha. Soy la voz del yonqui, del preso, del olvidado y del que cruza el mar en una patera con la esperanza hecha pedazos. Soy la verdad que no te atreves a mirar.
Este rincón no es para los débiles ni para los que buscan poesía de escaparate. Aquí cada verso es una bofetada de realidad, cada línea una cicatriz que arde y quema. leopoldo te da la bienvenida a su mundo, donde las putas, los presos, el hachís, los inmigrantes y los marginados tienen voz propia.
leopoldo
Biografía de leopoldo
Nací con la verdad en la boca y la rabia en la pluma. Estudié Periodismo en el C.E.U. de Claudio Coello de Madrid, y durante un año fui becario en la sección de Cultura del ABC de Madrid. Trabajé en la sección de “Sociedad” en el Diario Independiente y colaboré con la revista Interviú y la revista GAM.
Dirigí un programa de radio en la emisora del Colegio Mayor San Pablo y realicé varios cursos de fotografía para captar el pulso de la calle y el alma rota de los condenados.
Durante la carrera, impartí clases de Graduado Escolar a mujeres mayores de sesenta y cinco años y, años más tarde, en el Centro Social de Labañou, trabajé con niños marginales, enseñándoles a luchar contra la indiferencia del mundo. Mi implicación con la comunidad árabe en A Coruña me llevó a ser presidente de la ONG Ecos do Sur, luchando por los derechos de los que la sociedad prefiere olvidar.
También trabajé junto a la Madre Teresa de Calcuta, porque en el dolor y la pobreza descubrí el rostro más humano de la lucha por la dignidad.
Siempre fui deportista, porque el cuerpo también debe ser fuerte para resistir la miseria: rugby, alpinismo (Alpes e Himalaya), boxeo, natación y judo fueron parte de mi forma de enfrentar la vida. Pero la vida también golpea con violencia. Un accidente de tráfico estuvo a punto de arrancarme el último aliento, dejándome marcado para siempre. Desde entonces, la lucha ha cambiado de escenario: ya no es el cuerpo el que combate, sino la mente y el alma.
Desde que la muerte me rozó la piel, me dedico a investigar, estudiar y escribir sobre la sociedad, los marginados, los inmigrantes y los que viven al límite. Mi escritura es mi arma y mi voz, porque alguien tiene que contar la verdad que otros prefieren ignorar. Soy pensionista, pero mi verdadera profesión es escritor y poeta. He publicado obras como El Mercado de San Agustín, Antalya y Perdonen Soy Poeta.
Hoy, desde mi aula en casa, sigo dando clases de español por Skype, abriendo puertas a quienes quieren entender el idioma y la lucha diaria que lo envuelve.
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